Qué ver en Sahagún, empezando por el Monasterio de Santa Cruz
SAHAGÚN, LEÓN
Una villa en la mitad del Camino Francés
Sahagún está a 65 kilómetros de León, en pleno Camino de Santiago y en la mitad exacta del Camino Francés. El Monasterio de Santa Cruz ocupa el corazón de la villa, a los pies de la iglesia de Santa Cruz y junto al arco que daba entrada al hoy desaparecido monasterio de San Benito, el gran cenobio benedictino cuyos dominios se extendieron entre los siglos X y XIV.
En estas páginas te contamos lo que puede verse dentro de estos muros y lo que aquí se conserva de la historia de la villa, porque buena parte de ella acabó guardada en nuestro museo y en nuestra iglesia. Si vienes de paso, en cómo llegar te explicamos la manera de encontrarnos.
La iglesia y el retablo de Churriguera
El retablo mayor es obra de Churriguera, autor también del casquete de la torre norte de la catedral de León. Es barroco y una muestra excelente de trabajo en pintura y escultura: aparecen Santa María la Real, Santo Domingo, Santo Tomás y San Francisco, acompañados de ángeles.
A los pies del templo se conserva la Piedad, la imagen de Nuestra Señora de las Angustias y de los Dolores que don Mariano Martín Borreda donó el 25 de marzo de 1865 y que presidió el retablo mayor hasta la llegada del de Churriguera.
MÁS DE DOSCIENTAS OBRAS
El museo de arte sacro
El museo se fundó en 1962 con el apoyo del entonces obispo de León, monseñor Almarcha, y reúne más de doscientas obras de orfebrería, escultura, pintura y ornamentos litúrgicos procedentes del antiguo monasterio de monjes benedictinos de Sahagún, de fondos propios y de donativos de la villa.
La pieza mayor es la custodia procesional de Enrique de Arfe, autor también de la desaparecida custodia de la catedral de León. Realizada hacia 1505 en plata sobredorada para el monasterio de San Benito, es de base hexagonal y de una riqueza extraordinaria en las figuras y en los adornos de los pilares y la cúpula.
Una de las salas recibe el nombre de la Virgen Peregrina, la Divina Peregrina Nuestra Señora del Refugio, patrona de Sahagún desde 1758: una talla de 1,35 metros que porta en la mano izquierda el bordón de plata con la calabaza y sostiene con la derecha al Niño.
Completan la colección una Piedad del siglo XVI; la Virgen del Amparo, también llamada Virgen del garrote, una de las tres tallas de este tipo que hay en España; el Santo Cristo de la Agonía, del siglo XVII; lienzos de Francisco Antolínez Sarabia; capiteles y esculturas de piedra del monasterio de San Benito; los alzados del monasterio de Santa Cruz delineados en 1798, y una bañera de mármol de una sola pieza datada en el siglo III.
Entrada
Entrada normal: 3 €
Entrada reducida, grupos de más de 10 personas: 2 €
El museo abre de lunes a domingo, de 10:00 a 12:30 y de 16:00 a 18:00. La entrada cuesta 3 € y 2 € para grupos de más de diez personas.
El museo se explica por megafonía: una voz grabada va comentando cada panel a lo largo del recorrido. No suele ser necesario reservar, salvo para grupos de más de veinte personas. Toda la información, en la página del museo del monasterio.
El sepulcro de Alfonso VI
Este monasterio es el lugar donde reposan los restos del rey Alfonso VI y los de varias de sus esposas. Estuvieron enterrados en el monasterio de San Facundo y San Primitivo hasta que, en 1835, el año de la expulsión definitiva de los monjes, el abad fray Bernabé Álvarez los confió en secreto a la abadesa doña Manuela Salgado, en dos cajas.
El secreto pasó de una abadesa a la siguiente hasta que se perdió, y las cajas no volvieron a aparecer hasta 1908, durante unas obras. Hoy los restos descansan en una sepultura de mármol en la iglesia del monasterio. La historia completa está en el sepulcro de Alfonso VI.
El Monasterio Real de San Benito
Del gran monasterio benedictino de San Facundo y San Primitivo, el Monasterio Real de San Benito, apenas queda el arco que daba entrada al recinto, a pocos metros de nuestra puerta. Las leyes de desamortización de Mendizábal expulsaron a los monjes en 1835 y el cenobio desapareció.
Buena parte de lo que se salvó se conserva hoy aquí: la custodia de Enrique de Arfe, capiteles y esculturas de piedra, un mapa de los dominios del monasterio entre los siglos X y XIV, y los restos del rey. Nuestra propia historia arranca en 1546, y este monasterio estuvo bajo la tutela del abad de San Benito hasta esa misma fecha de 1835.
Otros monumentos de la villa
De estos muros hacia fuera no somos fuente, así que nos limitamos a nombrarlos: en Sahagún pueden verse también las iglesias de San Tirso y de San Lorenzo, el Santuario de la Peregrina, el Arco de San Benito —lo que queda en pie del Monasterio Real de San Benito, a pocos metros de nuestra puerta— y el Puente Canto.
La relación completa, con la descripción y los datos de visita de cada uno, está en la web de turismo del Ayuntamiento de Sahagún.
Los dulces del obrador
Desde 1981 las hermanas elaboran en el obrador del monasterio una carta de dulces basada en antiguas recetas, con cariño, paciencia e ingredientes naturales: polvorones, empiñonados, mazapanes y rosquillas de San Benito, además de tartas por encargo.
En diciembre de 2025 la Guía Repsol distinguió al monasterio con un Solete por su repostería artesana y destacó especialmente los amarguillos. Puedes ver lo que hay disponible ahora en la tienda del monasterio y en la categoría de dulces.


